Apología de la Bibliofilia y Vituperio de la Errata
Etchart, Pablo Carlos
Colección la Laucha Sonriente 122 pags Ejemplar Nro 266 de 354 "Cuando se dice bibliófilo, la gente suele imaginar a un buen señor entrado en años, algo maniático, de ideas conservadoras y sobre todo, rico. Pues bien, aunque cueste un poco creerlo, existen bibliófilos jóvenes, de ideas renovadoras y además pobres. Así que de aquella opinión común, solo queda en pie lo de maniático, pues sinceramente no podemos concebir un bibliófilo sin alguna manía. Pero al fin de cuentas, es preferible ser maniático en el campo de la bibliofilia, a serlo en el del fútbol o los caballos de carrera. También existen mujeres bibliófilas, y en Francia, paraíso de la bibliofilia en épocas menos dolorosas, habían constituido asociación.Conviene decir esto para tranquilidad de los bibliófilos, acostumbrados a encontrar un adversario en las dueñas de casa, quienes suelen opinar que los libros ocupan demasiado espacio" (pág 9)